BOLETÍN DIGITAL DE LA DELEGACIÓN DIOCESANA PARA LA EDUCACIÓN

OBISPADO DE HUELVA

miércoles, 16 de noviembre de 2011

DIA DEL APOSTOLADO SEGLAR











lA CITA ES COMO TODOS LOS AÑOS: EL DÍA DE CRISTO REY

Cuando llega el día de Cristo Rey, todos los seglares de Huelva tenemos una cita de encuentro, el dia del Apostolado Seglar. Nos encontramos y nos reconocemos todos los agentes de pastoral laicos y ahondamos en nuestro compromiso eclesial desde el laicado.
Como profesores cristianos, quiero hacer una llamada para que, los que quieran y puedan, se acerquen a compartir.


Día 19 de noviembre, sábado.
Seminario Diocesano de Huelva.

El horario es el siguiente:

10:30 Acogida.
10:45 Oración.
11:00 Presentación del Itinerario de formación cristiana para adultos a cargo de Monseñor Elias Yanes, Arzobispo emérito de Zaragoza.
12:00 Descanso
12:30 Diálogo y presentación práctica de la metodología.
14:00 Despedida

sábado, 22 de octubre de 2011

UNA REFLEXIÓN


Os comparto una reflexión que he leío en ciudadredonda.org


Lo que más amamos: ¿idolatría o sacrificio?

José Cristo Rey García Paredes, cmf –

Viernes 21 de Octubre del 2011

Dios es invisible y eso nos confunde. ¿Cómo amar a quién no vemos? ¿Es cuestión de imaginárselo? Son las realidades cercanas, próximas, tangibles, las que acaparan nuestra afectividad y nuestros sentimientos. Y, a veces, con una intensidad impresionante… hasta ¡la idolatría! Pueden ser personas, cargos, lugares en donde se vive, propiedades y hasta animales domésticos…. Hay quien confiesa que si esa realidad amada le faltara un día, ese día moriría, o entraría en una profunda depresión.

Por una experiencia semejante pasó el gran padre de la fe, Abraham. Subamos con él y su hijo Isaac a las montañas. En el ascenso aprenderemos una lección decisiva: cómo vivir más allá de la idolatría y del sacrificio.

La promesa que nunca llega

Dios le hizo a Abraham una promesa asombrosa: “Si eres fiel a mi alianza serás bendición para todos los pueblos de la tierra y para sus descendientes”. Esa promesa contenía una cláusula condicional: “Deja tu país, tu gente, y tu casa paterna, y vete a la tierra que te mostraré” (Gen 12,1-3). Abraham debería abandonar el espacio de la seguridad, de lo conocido, de lo próspero y encaminarse hacia el otro espacio de lo incierto, lo desconocido, lo arriesgado, lo liminal. Sólo la confianza en el Dios de la promesa podría ampararlo en un camino insólito y lleno de interrogantes. La carta a los hebreos lo ratifica al comentar: Abraham no sabía a dónde iba (Heb 11,8).

Transcurría el tiempo y Abraham no se sentía bendecido: sin hijos, sin descendencia, compartiendo su vida con una mujer estéril, Sara (Gen 12,7). Llega él a los 100 años y ella a los 90 y la palabra dada no se cumple (Gen 17,16; 21,5). Bueno, se cumple cuando menos lo esperaban: tras ofrecer hospitalidad a tres misteriosos visitantes. Entonces llegó regalo de Isaac. Dios siempre responde, ¡pero tarde! -me decía a veces mi padre-.

El discernimiento

El cumplimiento de la promesa suscita una cuestión aparentemente sutil, pero decisiva: ¿se sirve Abraham de Dios para tener un hijo, un descendiente? O ¿consigue un descendiente de Dios por la confianza y el amor ciego que tiene en su Dios? ¿A quién había entregado Abraham, en primera y última instancia su corazón? ¿a Dios o a su más profundo deseo, es decir, a su hijo único?

Nuestros sueños suelen confundirnos: creemos que realizado el sueño, se acabarán todos nuestros problemas. Pero la realidad no es así. Abraham tenía el sueño de un hijo: el nacimiento de Isaac, sin embargo, no resolvió sus problemas, ni lo colocó en un paraíso.

Abraham recibió una nueva y sorprendente llamada de Dios. Le pidió que sacrificara a su hijo, a su único, a quien amaba (Gen 22,2), a quien posiblemente adoraba. Dios quería comprobar que no existía idolatría filial. Pero no es fácil interpretar este relato.
La interpretación

Es conocida la interpretación que Soren Kierkagard hizo de este relato de la Escritura en su libro “Temor y temblor” (1846). Abraham sintió que aquello que Dios le pedía violaba sus más profundas convicciones éticas; el patriarca pone en suspenso su ética y su razón y se somete al mandato de Dios y se arriesga a asumir un compromiso paradójico y misterioso; da el salto de la fe.

Un estudioso judío, Jon D. Levenson, profesor en Harvard, escribió un libro titulado “La muerte y resurrección del hijo amado”. Él nos recuerda que las culturas antiguas, las esperanzas y sueños tenían como objetivo no la dicha individual, sino la colectiva (de la familia o del clan); en los primogénitos se ponían todas las esperanzas, de modo que a ellos les correspondía por ley la mayor parte de la herencia y de la riqueza familiar; a través de ellos la familia conservaba su posición y prestigio social. El primogénito era el símbolo de la familia.

El ángel exterminador mató a los primogénitos de Egipto por el pecado del pueblo egipcio. Dios se reservó para sí la vida de los primogénitos de Israel y puso precio a su rescate: los primogénitos deberían ser rescatados mediante un sacrificio (Ex 22,29; 34,20) o un servicio en el tabernáculo en el caso de los levitas (Num 3,40-42), o el pago de un rescate al tabernáculo y a los sacerdotes (Num 3,46-48). Con ello se decía que toda familia en la tierra estaba en deuda con la justicia divina, la deuda del pecado.

Dios no le pide a Abraham que sacrifique a su mujer, Sara. Y si lo hubiera pedido, de seguro que Abraham no habría obedecido a esa voz. Abraham hubiera pensado que se trataba de una alucinación. No le parecería iluso, sin embargo, el asegurar el futuro de su familia sacrificándole a Dios el hijo primogénito: ¡era el precio que había de pagar! Dios no le pidió que entrara en la tiende de Isaac y lo asesinara; le pidió que se lo ofreciera en sacrificio. Yahweh quería que Abraham tomara conciencia de su deuda: su hijo moriría por los pecados de la familia.

En este contexto cultural se puede entender el mandato divino, pero no deja de ser terrible. La vida de Isaac tiene un precio, porque la familia ha pecado; pero, por otra parte, la vida de Isaac es bendición para todas las naciones, según Dios había prometido. ¿Cómo entender a Dios? Abraham podría haber dicho como Job: “Él sabe lo que está haciendo conmigo y cuándo me ha puesto a prueba; yo saldré de todo esto como oro puro” (Job 23,10). De todas formas Abraham no tiene mucha idea de aquello que Dios le pide: él saldaría la deuda y Dios mantendría su promesa. Por eso, suben al monte del sacrificio (Gen 22,9-10) y cuando todo está para cumplirse, Dios actúa a través de una voz que viene del cielo (Gen 22,11-12).

¡No destruir, sino purificar!

Dios conocía muy bien qué había en el corazón de Abraham. No necesitaba comprobar si lo amaba. Lo que Dios hace es purificar ese amor para que se convierta en “oro puro”. Isaac era el medio para conseguirlo.

Abraham podría caer en la idolatría filial. Un hijo idolatrado puede convertir al padre en un ser exigente y super-protector, que intentar por todos los medios conseguir el “hijo perfecto”; o convertirlo en un padre super-condescendiente y que mima al hijo para evitarle el menor desagrado. Un hijo idolatrado esclaviza. El camino de Abraham hacia las montañas con su hijo fue la fase final de un largo camino en el cual Dios lo iba transformando y haciéndole pasar de hombre normal al más importante de la historia.
Nuestro hermano, el primogénito, ¡qué bendición!

Al final el hijo amado no fue sacrificado. No obstante, los pecados familiares seguían ahí. La solución es una víctima sustitutoria, un carnero. Pero la sangre del carnero no fue suficiente, ni mucho menos, para pagar la deuda. Sería necesario que siglos después, en las mismas montañas, otro primogénito fuera extendido sobre el madero para morir. El Hijo amado, ante la inminencia de la muerte exclamó: “Dios mío, Dios mío, porqué me has abandonado?”. Ninguna voz liberadora vino del cielo. No hubo carnero sustitutorio. Murió el Hijo del Abbá, el Primogénito de toda la creación, Jesús. Su madre fue testigo del desenlace. Cristo murió por el pecado y por todos (1 Ped 3,18). Pablo entendió muy bien el verdadero significado de la historia de Isaac (Rom 8,32). En la cruz sabemos que “ahora conocemos que tú nos amas, porque no te has reservado tu hijo, tu único hijo, al que tu amas”.

Muchas de nuestras penas y sufrimientos tienen que ver mucho con nuestros “Isaacs”. Hay siempre en nuestra vida algo en lo cual ponemos nuestras alegría, nuestra plenitud. Si lo idolatramos estamos perdidos. Si llegamos al límite y purificados nuestro deseo y nuestro amor, ese “Isaac” será bendición para todos. Ya Jesús, el Cordero inmolado, nuestro Primogénito, “pagó por todos”.

viernes, 14 de octubre de 2011

COSAS IMPORTANTES Y DIFERENTES

Hoy son varias cosas para comentar entre todos:
Lo primero agradecer todo el tiempo prestado a las profesoras que han aprobado las oposiciones.
En nombre de la Iglesia y de los compañeros: gracias por vuestra entrega, labor y dedicación a todo lo que desde el ámbito religioso hemos compartido con la escuela a través de vosotras.
Después he de dar la bienvenida a aquellas personas que se están incorporando, espero que tengamos todos una buena relación y os sintáis agusto. Ánimo con el trabajo y la tarea que se nos encomienda.

Hemos de dar la enhorabuena a Cristina, de secundaria, porque se ha casado el 8 de Octubre. También por la maternidad y paternidad de varios de primaria. Que disfrutéis mucho!!

Una mención un tanto especial hemos de tener a María José González Villarán, de Bollullos.
¡Qué cierto es que no sabemos ni el día ni la hora! y que siempre nos queda la esperanza de las palabras del Apocalipsis
“Fijaos que vengo pronto, llevando el pago que daré a cada uno, conforme a su trabajo. Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el fin. Felices los que lavan sus ropas; disfrutarán del árbol de la vida y se les abrirán las puertas de la Ciudad”(Ap 22,12-14).

Nos queda su alegría, su entrega, su contagio de felicidad, su actividad y su risa, "sus ganas de ir a Roma" ¡¡¡cuántas veces lo dijo!!! " tenemos que ir, organiza un viaje, que nos juntemos y convivamos...qué bien lo vamos a pasar"

Todos sabemos que la vida no termina aquí, que se transforma, que seguimos siendo y viviendo por toda la eternidad. Es la otra cara de la Iglesia que tenemos, y que la sentimos presente también con nosotros.
No podemos olvidar que este camino que emprendemos tiene un final y que depende de cómo vivamos el sentido de nuestra vida, así moriremos, sabiendo que somos siervos que han hecho lo que tenían que hacer en el tiempo de nuestra vida y desde el proyecto que Dios tiene para la humanidad.

María José González Villarán: gracias por todo y esperamos que , junto con Jacinto, nos ayudes a seguir en esta tarea que para tí, ha terminado en esta tierra.

Seguiremos trabajando. Un abrazo

María Jesús


jueves, 29 de septiembre de 2011

Formación

Abierto plazo solicitudes para el curso de Cep con Manos Unidas:

PIENSAS, OBSERVAS…¿ACTÚAS?
Recursos y actividades prácticas para concienciar en valores
días 24,25,26 y 27 de octubre

jueves, 22 de septiembre de 2011

COMIENZO DE CURSO

COMO TODOS LOS AÑOS, TENDREMOS EL COMIENZO DE CURSO EN EL SALÓN DE ACTOS DE LA UNIVERSIDAD DE LA MERCED EL DÍA 6 DE OCTUBRE A LAS 5,30 DE LA TARDE Y POSTERIORMENTE, CELEBRAREMOS CON NUESTRO OBISPO, DON JOSÉ VILAPLANA BLASCO, LA EUCARISTÍA DEL ENVÍO CON TODA LA DIÓCESIS EN LA CATEDRAL.

domingo, 12 de junio de 2011

Hoy es Pentecostés














En España se celebra el día del Apostolado Seglar. Nosotros, por razones pastorales, lo celebramos el día de Cristo Rey.

Hemos de felicitarnos como Iglesia en el día de su cumpleaños por todo por lo que ha repartido al mundo a lo largo de tantos años. Es verdad que la Iglesia tiene sombras, pero también tiene luces.

Los laicos somos transmisores del Evangelio en todos los ambientes, llenamos todos los ámbitos sociales y estamos enviados a transformar cada instante con nuestra vida.

Hoy Don José, nuestro Obispo, desde la aldea del Rocío, nos invitaba a ser testigos de Jesucristo, a movernos, a tener presente a todos los que sufren en estos momentos de crisis económica y de valores. Nos ha impulsado una vez más a que nuestra vida sea constante testimonio. Varias veces ha hecho referencia al Papa Juan Pablo II cuando estuvo en la aldea recordando la necesidad de vivir desde los valores que el Evangelio propone.

Me he encontrado con este vídeo en Youtube , sugerente para el día de hoy, nuestra Pascua, nuestro despertar cristiano que nos anima a predicar la Palabra, a vivir desde las convicciones que tenemos, que disfrutamos y que repartimos.

Feliz día de Pascua

jueves, 9 de junio de 2011

Espíritu Santo, Espíritu de Amor

He recibido en el correo esta invocación al Espíritu de Pagola.
Estamos a las puertas de Pentecostés, el momento clave, el cumpleaños de la Iglesia.
Es momento de reconocer y reconocernos como don y regalo y de invocar a Dios que nos siga enviando su Espíritu para que con sus dones, podamos seguir adentrándonos en su misterio, en su Palabra, en su Reino. Que podamos abrir las puertas de nuestro corazón al Reino que viene del mismo Dios a la tierra para que todas las personas de todas las generaciones tengamos dignidad, la misma dignidad con la que todos salimos de las manos del padre.
Feliz Pentecostés. Que el viento del Espíritu nos haga a todos cambiar el interior de nuestra casa y la convierta en un lugar de acogida, de paz y sinceridad.

INVOCACIÓN

Según San Juan, el Espíritu hace presente a Jesús en la comunidad cristiana, recordándonos su mensaje, haciéndonos caminar en su verdad, interiorizando en nosotros su mandato del amor. A ese Espíritu invocamos en esta fiesta de Pentecostés.

Ven Espíritu Santo y enséñanos a invocar a Dios con ese nombre entrañable de "Padre" que nos enseñó Jesús. Si no sentimos su presencia buena en medio de nosotros, viviremos como huérfanos. Recuérdanos que sólo Jesús es el camino que nos lleva hasta él. Que sólo su vida entregada a los últimos nos muestra su verdadero rostro. Sin Jesús nunca entenderemos su sed de paz, de justicia y dignidad para todos sus hijos e hijas.

Ven Espíritu Santo y haznos caminar en la verdad de Jesús. Sin tu luz y tu aliento, olvidaremos una y otra vez su Proyecto del reino de Dios. Viviremos sin pasión y sin esperanza. No sabremos por qué le seguimos ni para qué. No sabremos por qué vivir y por qué sufrir. Y el Reino seguirá esperando colaboradores.

Ven Espíritu Santo y enséñanos a anunciar la Buena Noticia de Jesús. Que no echemos cargas pesadas sobre nadie. Que no dictaminemos sobre problemas que no nos duelen ni condenemos a quienes necesitan sobre todo acogida y comprensión. Que nunca quebremos la caña cascada ni apaguemos la mecha vacilante.

Ven Espíritu Santo e infunde en nosotros la experiencia religiosa de Jesús. Que no nos perdamos en trivialidades mientras descuidamos la justicia, la misericordia y la fe. Que nada ni nadie nos distraiga de seguirlo como único Señor. Que ninguna doctrina, práctica o devoción nos aleje de su Evangelio.

Ven Espíritu Santo y aumenta nuestra Fe para experimentar la fuerza de Jesús en el centro mismo de nuestra debilidad. Enséñanos a alimentar nuestra vida, no de tradiciones humanas ni palabras vacías, sino del conocimiento interno de su Persona. Que nos dejemos guiar siempre por su Espíritu audaz y creador, no por nuestro instinto de seguridad.

Ven Espíritu Santo, transforma nuestros corazones y conviértenos a Jesús. Si cada uno de nosotros no cambia, nada cambiará en su Iglesia. Si todos seguimos cautivos de la inercia, nada nuevo y bueno nacerá entre sus seguidores. Si no nos dejamos arrastrar por su creatividad, su movimiento quedará bloqueado.

Ven Espíritu Santo y defiéndenos del riesgo de olvidar a Jesús. Atrapados por nuestros miedos e incertidumbres, no somos capaces de escuchar su voz ni sentir su aliento. Despierta nuestra adhesión pues, si perdemos el contacto con Él, seguirá creciendo en nosotros el nerviosismo y la inseguridad.

José Antonio Pagola


lunes, 6 de junio de 2011

Encuentro de profesores de religión de la pública



Ya huele a final de curso.

Corregir trabajos, cuadernos, poner notas, claustros ETCP, evaluaciones, comidas de fin de curso.... todo lo que conlleva el que se va terminando otro curso escolar.

Nosotros no podemos olvidar todo lo que nos mueve y la orientación de nuestra vida. Si se nos olvida, hay que conectarse con el GPS para que no nos perdamos. (cuidado! no todos nos llevan bien a nuestro destino, hay que estar siempre actualizándolo)

Estar siempre conectados al Espíritu que vamos a celebrar y pedir juntos como comunidad eclesial, estar siempre conectados unos a otros para ayudarnos en nuestras dificultades. Estar junto a nuestro Obispo en todo lo que vamos generando como Iglesia diocesana.

Tendremos un encuentro especial. Este año, nuestro Obispo Don José, ha reinaugurado el Convento de Santa Clara en Moguer y quiere que todos tengamos la oportunidad de disfrutarlo.
Por esa cuestión hemos decidido cambiar nuestras costumbres y dedicarnos un día de otro modo.

QUEDAMOS EN MOGUER, EN EL CONVENTO DE SANTA CLARA

HORA: 5,30

DÍA: MARTES 7 JUNIO

viernes, 3 de junio de 2011

Este es el artículo que sale hoy en ecleSALia y me parece interesante-


ecleSALia
3 de junio
de 2011

EN DEFENSA DE LA CLASE DE RELIGIÓN

KOLDO ALDAI, koldo@portaldorado.com

ARTAZA (NAVARRA).

ECLESALIA, 03/06/11.- Sí, es importante la clase de religión en las escuelas y colegios, tal como apuntaba el obispo de Gipuzkoa en una reciente y sonada conferencia en la que defendía la asignatura frente al “laicismo anticristiano”, y su “estrategia de acoso y derribo muy agresiva". De aquella manera comulgo con Monseñor Munilla, en cierta forma me uno a su “cruzada”.

Sí, es imprescindible educar a los/as niños/as en el arte de “re-ligare”, de la unión. Que ellas, las criaturas de los nuevos tiempos, puedan abrazar la síntesis que a nosotros se nos negó, la síntesis que subyace en todo lo creado, en el más pequeño átomo y en la más lejana e inconmensurable galaxia, pero sin ir tan lejos, que sobre todo sepan de la síntesis humana. Que comprendan que todos los hombres somos hermanos, hijos de un mismo Dios, al que por consideración, nos abstendremos de apellidar, también por evitar disputas nominales, por voluntad de paz. Que los pequeños sepan de la supina ignorancia y barbarie del ser humano, que en el pasado tanto mató, simplemente por llamar al mismo Dios con distinto nombre. Que ellos jamás vuelvan a caer en tan fatal error.

Sí, mostrémosles la magia excelsa de volver a unir todo. Mostrémosles el arte de reunir a los credos extrayendo de cada revelación su aspecto más emancipador. Introduzcámosles en el arte de relacionar los colores, las ideas, los sentimientos, sobre todo las pieles de los humanos. Que puedan tomar noción del mosaico maravilloso de las razas, los pueblos y sus costumbres, las lenguas y los modos de mirar al cielo...

Acompañémosles al silencio donde ellos y ellas puedan operar esa alquimia maravillosa de reunir lo diferente. Que puedan vincular el Cielo y la Tierra, la materia y el espíritu, la ciencia y la mística, el sol y la luna, lo femenino y lo masculino, el viento y la estrellas… Que puedan fundir dentro de sí Norte y Sur, Oriente y Occidente, Yin y Yang…, unir la vida y la vida más allá de la vida, el aula y el prado, el laboratorio y el jardín…

Sí es importante que los niños tomen clase de religión, que se acerquen al misterio, que lo observen con admiración, sobre todo con gratitud, que caminen ese misterio por los senderos del mundo, que lo naden penetrando en los océanos anchos, que lo escruten arrojando la mirada a los cielos infinitos. Es vital que exploren el universo y el origen de la vida, pero lo más importante es obviarles las respuestas enteras, fundamentalmente por respeto, también porque nosotros no las tenemos. Acompañarles hasta las preguntas trascendentales de la existencia sí, pero ya una vez ante los enigmas mayúsculos, ante la triple y crucial pregunta de quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos, que se apuesten solos. Bienvenida la ayuda ante el más monumental “sodoku”, pero sugerir atisbos de solución dista largo de imponerlos, más aún de hacerlos aprender de memoria. Si algo de verdad morara en esas respuestas, memorizarlas la mataría.

Sí, es preciso acercar a los niños a Jesús de Nazaret y su revelación de fraterno e incondicional amor, poder testimoniar ante ellos, más allá de la palabra, algo de su mensaje inmortal. Mas sumemos otras luminarias. La luz añade a la luz, nunca resta. De Palestina saltemos a Nepal para descubrir a Gautama Buda y su testimonio de compasión universal y de allí a las arenas del desierto para comprender la lección de rectitud sin mácula de Mahoma… Mari también aguarda en alguna luminosa cueva de nuestra historia. Es interminable en realidad el ejemplo de los grandes y ejemplarizantes seres, Krishna, Zaratustra, Bahaula…, en quienes los pequeños encontrarían atinado norte para su futuro. No será preciso preocuparse en exceso por el Maestro entre los maestros, por Jesús. Él estará siempre en la intersección, en el corazón de toda suerte de unión, en el origen de toda incondicional y fraterna donación, por qué no, en el comienzo de las primeras, inocentes y más socorridas oraciones de los párvulos.

Habrá que acercarles a los chavales a las grandes revelaciones, mas procede empezar por el más grande y maravilloso libro revelado, en el que se unen todos los credos, en el que pueden rastrear todos los humanos, en el que se encuentran ocultas las respuestas: el libro excelso de la madre naturaleza. Clases de religión por lo tanto, pero en el corazón de los bosques y en la cima de las montañas.

Es importante la clase de religión, incentivar en los alumnos el anhelo escrutador, que disfruten en la exploración de la vida y sus manifestaciones siempre sagradas; acercarles a la naturaleza que ruge, que se renueva, que florece, que se reproduce, que fascina… El niño fascinado es el niño más religioso, porque ese embeleso devendrá en devoción y por ende en profunda unión. Sí, es importante invitarles a la devoción, jamás imponerla, pero no precisamente aquella veneración hacia ellos mismos que los grandes seres siempre rechazaron, sino más bien sugerirles devoción por cuanta vida les rodea, por el bien al prójimo, por la entrega a la propia humanidad...

Me atrevería a ir más lejos que el conservador obispo donostiarra en su apuesta. En realidad todas las ciencias deberían impregnarse de espiritualidad, es decir de éxtasis, de encantamiento, de rendimiento…; todas las éticas de profundo amor y agradecimiento, pero no más dogmas, no más verdades privativas, por favor. Rindámonos tras tantos siglos imponiendo, rindámonos al intento de inculcar postulados definitivos, a la pretensión siempre fallida de acomodar a Dios en las páginas de un libro, su gloria infinita y eterna en las paredes de una religión particular.

Religión sí, en cuanto arte de unir, de ensayar el más ancho abrazo, pero nunca ya más como catecismo de certezas blindadas en las mentes abiertas de los niños. Ya no más colonizaciones del universo limpio, de la conciencia inocente y virgen de los pequeños, ya no más prosélitos a costa de su incontestable protagonismo indagatorio.

Sí a la religión de unir más y más voluntades, de hermanar más y más corazones sean del signo, del color que sean…, para mayor progreso de la humanidad y la gloria del Sin Nombre. No más doctrinas, señores obispos, sino pongamos todas las doctrinas, todas las cartas sobre el pupitre. Juguemos con respeto exquisito a la libertad del niño. No más doctrinas que cuadran los cielos redondos, que colocan un relato, una historia sagrada muy por encima de los otros relatos e historias. Tradición sí, pero abierta, fecundada, generosa, universal.

Cierto, trascendamos la educación cartesiana y materialista que reduce al ser humano a un cerebro con patas, que suplanta el crucifijo por la razón absoluta, pero apeemos también a ese Jesús que lleva más de 2.000 años sangrando sobre el madero, en tantas paredes, iglesias y aulas, e icemos al Jesús amor, al Dios sol, al Dios triunfante y universal que todo lo da, Aquél que “los hombres distintos llamamos con distintos nombres” (Lanza de Vasto), Aquél que seguramente no permitiría que en Su Nombre sublime colmáramos de dogmas de fe y temores la mente impoluta de los niños. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

miércoles, 13 de abril de 2011

IX ENCUENTRO DE ALUMNOS EN EL ROCÍO
















Ayer tuvimos el gozo de poder estar juntos en el IX ENCUENTRO de alumnos de Religión Católica en El Rocío.

Este año hemos celebrado el Encuentro de manera especial: aprovechando que la Cruz y el Icono de la Virgen están peregrinando por nuestra diócesis.
Salimos del altar del Pañito en procesión hasta la Ermita distintos centros de enseñanza tanto pública como concertados.

El objetivo de este encuentro es tener una convivencia entre el alumnado que ha recibido clases de religión en toda la secundaria y que están bien finalizando o bien en el bachillerato.

Dar las gracias a los alumnos de los centros de Almonte que cariñosamente prepararon la acogida y el rato de convivencia. Se sintieron responsables en mostrar lo más hermoso que ellos consideran: su patrona, la aldea y los alrededores. Quisieron aportar con sus canciones la acogida a la ermita y al momento religioso.
Procuraremos cuidar con cariño y esmero cada momento que se haga sabiendo siempre que se pueden mejorar las cosas.

Agradecer a todos y a cada uno de los centros implicados en esta actividad, a cada uno de los profesores y profesoras que acompañaron a los compañeros de Religión y al Colegio de las Teresianas y el Diocesano por sus aportaciones.
Desde estas líneas agradecer al párroco y al vicario de Almonte por su apoyo, a la Hermanad Matriz todo lo que ha ayudado, a la Hermandad de Sevilla que siempre nos acoge y a la Policía que ha estado cuidando de las pequeñas cosas a lo largo del recorrido.

Gracias a Don José, nuestro obispo, por su cercanía y al equipo de Pastoral Juvenil.

El año que viene aportaremos ideas para ir superándonos.

Hay que reseñar también el acto que ha tenido hoy,día 13 en la Plaza de las Monjas con todos los colegios de la capital.
Si el martes era en El Rocío, esta mañana la Plaza de las Monjas ha sido testigo de la acogida que ha tenido la Cruz y el Icono de la Virgen.

Desde este blog, animamos a todos a seguir de cerca los acontecimientos que estamos viviendo en primera persona. Animamos a sentirnos uno en el espíritu y a caminar agarrados a la cruz y con la esperanza puesta en que todo lo podemos en aquél que nos conforta. Que la vida y el testimonio de la Virgen sean quien nos ayude a ponernos una vez más en manos de Dios.

Un abrazo del equipo de la Delegación.